martes, 29 de julio de 2008

LAS ESPINITAS CLAVADAS


Por lo general, casi todo el mundo ( y el que no sea así, se merece una ovación ) tiene en su vida un asunto pendiente con alguna ex-pareja, algún lio o incluso con algún amigo. Y entiendase eso de "algo pendiente" como algún tema sexual o emocional; desde el típico novio de la infancia que te sigue atrayendo y no pudisteis consumir todo vuestro amor porque se alinearon los planetas para evitarlo, hasta una relación inconclusa por motivos ajenos a los dos.
Pero, ¿qué debemos hacer en estos casos? ¿Dejarnos consumir por el fuego de las antiguas brasas o tirar un caldero de agua fria sobre ellas y correr en la dirección opuesta?



Dejarnos llevar sería lo fácil y lo más comodo porque solamente tendríamos que dar un paso hacia adelante y avanzar en este caso aunque no sea lo que mas nos conviene, es lo que hay. Y la peor parte de dar ese paso es tener que cargar con las consecuencias que la gran mayoría de las veces, no son muy buenas y hacen que nos arrepintamos de la decisión inicial. Por no tener que pensarlo mucho, damos un "si" y caemos en la tentación; nos suele gustar el camino fácil.



El camino tortuoso, que sería el de dar un paso atrás y aguantar estoicamente cada vez que surja esa espina de la nada y nos tengamos que reprimir nuestros deseos, no es el más tomado, pero si el que casi todos sabemos que es el correcto y el que al fin y al cabo nos traerá una paz futura o por lo menos no tantas complicaciones como podíamos haber tenido.




A mi parecer el destino, en algunos casos, por no decir casi todos, es sabio y aunque nos brinda una segunda oportunidad para ciertas cosas , no hay una regla latente que nos indique que debamos de tenerlas en consideración y mucho menos aceptarla.
La experiencia me dice que si las cosas no han ocurrido como esperabamos, es por algo y debemos dejar correr ese agua, porque si pretendemos forzar una situación, la cosa no saldrá nada bien y hasta podría desilusionarnos la otra persona llegando a perder todo el interés que nos movia por intentar algo de nuevo. Y esto, en algunas situaciones, no es tan malo como parece....