domingo, 30 de noviembre de 2008

LAS REGLAS DE ORO DE CORTESÍA EN RUPTURAS


Estamos en una relación y todo nos resulta fantástico, pero de repente, todo se acaba. Y la persona que finaliza la relación, como acto de buena fé (aunque más bien es un acto de quitarse culpa y no sentirse mal consigo mismo) nos escupe en la cara un "pero, seguimos siendo amigos" junto con otras florituras de camelo. ¿Quién no se ha encontrado alguna vez en esta situación?¿Quién no se ha creido realmente estas palabras en alguna ocasión?¿O quién no se ha visto obligado en una coyuntura exacta a recurrir a esta elegancia verbal?



¡Si señor! Aunque no querramos reconocerlo nos hemos visto "envueltos" entre estas palabras alguna vez creyendolas de principio a fin, pensando que estará bien el quedar para tomar un café ya que la relacion terminó de una forma tan educada y rememorar los viejos tiempos y, porque no, tras una discusión acalorada hechandose cosas en cara que nunca salieron a la luz sobre la relación , terminar el café en posición horizontal.


Pero cual es nuestra sorpresa cuando ya pasado un tiempo, intentamos tener noticias sobre nuestro nuevo "amigo amable y bien intencionado" y no hace mas que darnos largas, o directamente no contesta a nuestros cafes conciliadores. O incluso puede ser al revés, que nos este mandando mensajes cada poco para quedar y nosotros no queramos (pocas veces se da ese caso a menos de que se giren mucho las tornas).



Todo esto resulta inutil, porque algo que se aprende a lo largo de los años y de las relaciones es que existen unas reglas no establecidas de cortesía a la hora de terminar con una persona. Entre ellas se encuentran por ejemplo el no dejarle por mensaje, o llamandole, ya que debería haber un minimo de valentía asumiendo dicho acto (cosa que no todos tienen) y siendo responsable dando unas explicaciones con posible lugar a replica por parte de la otra persona en caso de equivocación; aunque por mucho que se replique, la decisión esta tomada y aqui surge otra regla de cortesía y es la de aceptar la decision unilateral como bilateral. Si alguien quiere romper la relacion con su pareja es obvio que uno decide por los dos, raramente se toma la decisión por ambas partes, aunque muchas veces se afirma sólo por orgullo; lo mismo que por puro orgullo cuando nos preguntan sobre la relacion declaramos algo como: "decidimos dejarlo los dos", solo porque esta feo decir que te dejaron, porque tu quedas como la victima (todos sienten pena por ti y eso hiere tu orgullo) y la otra persona queda como el malo o en algunas situaciones como el macho (algo muy común en esta sociedad).


Por mucho que cualquiera de las partes lo niegue, siempre uno de los dos va a estar más implicado sentimentalmente y esa será una de las razones de esa intencion de volver a rememorar tiempos mejores, y otra de las razones suelen ser de tipo sexual, bien porque sea el telefono más a mano, o porque resultó ser un buen amante; independientemente de los motivos de la ruptura.


Por lo tanto existen ciertas normas de cortesia que aunque no estan escritas se encuentran latentes en el tampoco escrito libro de la "caballerosidad y cortesía en situaciones incomodas a la hora de finalizar una relación", por lo que hay que tener mucho cuidado con creerlas y con usarlas de manera correcta para que no den lugar a equivocaión, aunque por mucho que lo intentemos, siempre habrá algún credulo. Como dijo un gran sabio una vez: " Las palabras bonitas no siempre representan cosas bonitas". Cuidadin con los encantadores de serpientes.

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